¿Qué es “50+1”?

¿Qué es el “Referéndum 50+1”?

Se trata de una propuesta de referéndum democrático para España que sí pueden aceptar, tanto los grandes partidos políticos del país, como el pueblo español en su conjunto, y que desactiva la amenaza independentista respetando las sensibilidades nacionalistas y la soberanía española.

Quede claro desde el primer momento que esta propuesta no es, ni por un lado un intento de anular el sistema de gobiernos autonómicos español, ni por el otro un intento de facilitar la independencia de alguno de sus territorios. En un país como España, con territorios que podemos definir como “bi-nacionales” (Cataluña y País Vasco principalmente), en mi opinión es absolutamente imprescindible que existan parlamentos territoriales con amplia autonomía y capacidad legislativa, tal y como entendieron los “padres” de la Constitución Española y tenemos hoy. Anular este sistema autonómico me parece tan injusto con una de las dos mitades de los ciudadanos de estos territorios, como injusta sería la independencia con la otra mitad.

Pero centremos el problema actual:

El parlamento catalán podría exigir al gobierno español en un futuro próximo el derecho a realizar un referéndum por la independencia de Cataluña. No hay ley que lo ampare sin permiso del estado central, y todo hace indicar que el parlamento español se negaría. El conflicto parece inevitable, aún más teniendo en cuenta que aquí al lado, en la misma Europa y en las mismas fechas, el gobierno británico se dispone, por el contrario, a allanar el camino legal necesario (tampoco allí existe todavía) para realizar un referéndum similar en Escocia.

En este escenario, las acusaciones al gobierno español de antidemócrata por no dejar expresarse al pueblo catalán son imposibles de contrarrestar con argumentos convincentes, y al final solo quedará aplicar la ley con el indeseable uso de la fuerza como única alternativa. Si algún sector del nacionalismo catalán está dispuesto a llegar al enfrentamiento civil, el desastre social y económico caerá sobre todos nosotros y convertirá a nuestro país, ya a la deriva por gravísimos problemas económicos, en un oscuro pecio.

¿Cómo solucionarlo?

Tomando la iniciativa.

En el hipotético caso de que estuviera en cuestión, ninguna nación del mundo actual tendría problema alguno en conseguir que la mitad de su censo electoral votara afirmativamente en referéndum que desea ser un país independiente. No hay duda sobre ello:  piénsese lo que ocurriría si se convocara en Francia, Holanda, Alemania, Suecia… y cien más.

Por lo tanto, no sería exigir demasiado a un pueblo que se considera nación que, para que pueda independizarse de otra nación y crear un estado nuevo,  por los menos la mitad más uno del CENSO ELECTORAL del territorio (no de los VOTOS EMITIDOS, fíjense bien, sino de su CENSO ELECTORAL COMPLETO) votara afirmativamente en una consulta sobre su independencia.

¿Es excesivo pedir al menos la mitad del CENSO ELECTORAL? Definitivamente no. Esta exigencia es absolutamente justa y democrática.  La ruptura de una nación y el nacimiento de un nuevo estado independiente es un asunto muy serio, de enormes consecuencias económicas y sociales. Sería descabellado ventilarlo con un “vota el 73%… sale SI el 37%… pues ya está: independientes”. En el ejemplo anterior, el territorio se convertiría en país independiente ¡con el apoyo de una cuarta parte de la población! No es razonable en un asunto de tan gran trascendencia y calado. Así es absurdo que nazca un nuevo país en el mundo. Y repito: si cualquier nación existente no tendría ningún problema en cumplir esta exigencia del 50% del ELECTORADO votando activamente por el SI ¿cómo no iba a poder hacerlo una nación nueva si realmente lo es?

Como es obvio, ni en el País Vasco ni en Cataluña hay número suficiente de independentistas para conseguir esa cifra en un referéndum, ni lo ha habido nunca. Cualquier sociólogo puede confirmar esta realidad. Ni siquiera ahora (en tiempos de profunda crisis) y pese a que están según las encuestas en sus cifras más altas, la mitad del electorado votaría activamente por el SI. De hecho sabemos que incluso muchos nacionalistas que juegan con la idea de la independencia votarían finalmente NO por razones puramente económicas. La victoria independentista es, en la práctica, imposible.

¿Y por qué no pueden ganar los independentistas con la facilidad con que se ganaría este referéndum en cualquier país actual realmente existente?  ¿Hay truco? En absoluto. La razón es muy sencilla: porque en esos territorios no hay una nación: hay dos. Cataluña no es una nación, son dos. Lo mismo ocurre en el País Vasco. Y como son dos naciones mezcladas en el MISMO territorio, la independencia de una de ellas es en la práctica  imposible. El referéndum que yo propongo es la prueba DEMOCRATICA de que esa realidad es irrebatible, y desarma dialécticamente a cualquier independentismo en sus reivindicaciones. E insisto, porque es muy importante: se rebate la independencia democráticamente en las URNAS, tal y como los nacionalistas exigen con su cacareado “derecho a decidir”.

Todo esto me lleva a pedir sin temor que los políticos españoles tomen (para variar) la iniciativa y redacten las enmiendas necesarias a la Constitución Española (enmiendas que votaríamos TODOS los españoles en referéndum nacional como exige la Constitución) para que el texto constitucional incluya el muy democrático y razonable requisito arriba descrito (50% más uno del TOTAL DEL CENSO ELECTORAL votando afirmativamente a favor de la independencia en cada comunidad autónoma) con la intención de que se puedan realizar referéndum de autodeterminación allí donde un parlamento autonómico lo pida.

Si se desea salvaguardar la soberanía de todo el pueblo español (como seguramente exigirían con buen criterio la derecha española y buena parte de la izquierda), basta con incluir un precepto que obligue a ratificar la independencia para su validez, o bien por el parlamento español, o bien en referéndum en toda España. No importa. Puesto que el referéndum de independencia no puede ser ganado por los independentistas, nunca se alcanzaría este paso del proceso. Lo importante es que el independentismo pueda convocar legalmente una consulta justa y democrática que coloque frente a la realidad de que no pueden ganarlo, tanto a ellos como al resto de los españoles. De este modo se desactiva su capacidad de chantaje.

Es comprensible que en la transición española, en medio de atentados brutales y “ruido de sables”, no se incluyera una propuesta parecida en la Constitución, por muy claros que se hubieran visto sus nulos efectos sobre la integridad territorial de España. Pero creo que ha llegado el momento de zanjar esta cuestión “centrífuga” de nuestra vida política definitivamente y antes de que sea demasiado tarde (el tiempo apremia…). El “mapa” de España no cambiará. Nadie nos podrá acusar de no dar voz a pueblos supuestamente “oprimidos” que desean “autodeterminarse” en referéndum en nuestro país. Y puesto que en la práctica es imposible que el independentismo gane, de una vez para siempre quedará DESACTIVADA la eterna y peligrosa (y muy perniciosa para nuestra convivencia) amenaza de “ruptura” del Estado o de enfrentamiento civil, pues cada territorio tendrá vía democrática para comenzar un proceso de independencia si es capaz de conseguir los difíciles pero razonables requisitos que propongo.

Resumiendo:

PUNTO UNO: Se otorga el tan reivindicado “derecho a referéndum de autodeterminación” bajo la justa, razonable y democrática condición de que se obtenga el SI del 50%+1 del CENSO ELECTORAL para comenzar un proceso de independencia.

PUNTO DOS: Ante la imposibilidad de obtener el SI de la mitad del electorado porque en realidad se trata de territorios con la población dividida en “dos naciones”, la integridad de España y su sistema político no sufren modificación alguna.

PUNTO TRES: En caso de que alguna decisión del gobierno central o de altas instancias jurídicas centrales disguste (como es habitual) a los sectores más nacionalistas y comiencen de nuevo con la sempiterna “falta de encaje” en España, se vuelve al PUNTO UNO.

Y queda así resuelto limpiamente, y sobre todo DEMOCRATICAMENTE, el principal problema político de España de los últimos 200 años.

No parece tan difícil.

6 pensamientos en “¿Qué es “50+1”?

    • Creo que se ha equivocado, Don Sursum. Donde se copian artículos de prensa como “comentario” es en el blog de su “patrón”, el del periodista Santiago González, y seguramente es allí donde quería dejarlo. Se lo edito y, de todas formas, dejo el enlace para quien quiera leerlo.

      Aprovecho la oportunidad para saludarle afectuosamente. Me disculpará si no entro a debatir con usted en el blog de su “patrón”, pero desgraciadamente allí ya soy censurado sistemáticamente, y no ocasionalmente como era lo habitual en eṕocas anteriores. Es lo que tiene esto de dar opiniones contrarias al sentir general en algunos blogs de los “defensores de la libertad” como su “patrón”. Y pensar que algunos aún se extrañan de que nuestro país vaya como va…

      Haga extensivo mi afectuoso saludo a los demás “remeros”, incluido al que me insultaba: estoy seguro que ya se habrá confesado con un párroco de guardia y disciplinado adecuadamente, y si Dios le perdona ¿cómo voy a ser yo menos que Él?

      Ah, si de paso les invita de mi parte a debatir aquí… miel sobre hojuelas. Gracias.

  1. Pues cree mal, como en lo del 50+1. He querido copiarlo aquí y es lo que he hecho. Pero parece que a usted no le gusta e impone una regla con la que no estoy de acuerdo.

    Lo que ha hecho usted es censurar, aunque se queja de que le censuren. Usted pone las reglas en su blog porque tiene la llave, y pretende ponerlas también en los de los demás. Curioso con sus proclamas de liberalismo y con la de espacio libre que tiene su entrada sin comentarios.

    Al editar el texto, hace más difícil que nadie lo lea. Bueno, nadie de los que pasen por aquí… Pero usted sí lo debería leer y ver que aunque la propuesta que hace usted le parece razonable, no lo es porque el propósito de los nacionalistas es precisamente negar la capacidad del gobierno de España para aplicar la Constitución y las leyes. Incluida la que usted propone.

    Y no me quiera meter en sus querellas ni usarme de mensajero, menos después de “editar” un comentario. Haga usted sus propias invitaciones o espere a que otros vean su blog y sientan interés en pasar por él, aunque les “editen” sus comentarios visto el precedente. Yo vengo por mí mismo, debato por mí mismo y, en el resto, allá usted.

    En lo que se refiere al tema, no sé cómo cree usted que su propuesta es una solución y se ufana de ella. Por mucho que usted crea en sus reglas, los nacionalistas no las aceptan, ponen la suyas, porque para ellos los territorios son suyos, como usted pone sus reglas en su blog, a pesar de lo que piense el primer y único comentarista que tiene a día de hoy.

    • Dice el Sr Corda!: “Al editar el texto, hace más difícil que nadie lo lea”

      Huy, sí, dificilísimo: tienen que hacer un click.

      Cuando tenga algo que decir usted, viene y lo dice: habilidad no le falta. Si el que lo tiene que decir es I. Camacho, que venga y lo diga él. Si usted lo que va a hacer es cortar y pegar sin añadir NADA que lo justifique o complemente, dejaré el link y la explicación correspondiente. Ojalá, su “patrón” me hubiera tratado así de “mal”.

      Lo que hace el periodista Santiago González en su blog es simple y llanamente bloquear mis intervenciones para que USTEDES NO PUEDAN LEERLAS. Y sin dar ni una sola explicación, ni a mí, ni a ustedes: simplemente hay uno que desparece… y fin. No comprendo por qué eso le parece bien.

      Eso sí: el Sr Santiago González está en todo su derecho de comportarse como un hipócrita y “defender la libertad” censurando a los que opinan lo contrario que él en su blog, ¡faltaría más!. Pero no me diga a mí que yo he hecho lo mismo que él, porque los dos sabemos que eso solo me lo dice por fastidiar. Y con poco éxito.

      Sobre el tema, dice usted: “Por mucho que usted crea en sus reglas, los nacionalistas no las aceptan, ponen la suyas, porque para ellos los territorios son suyos”

      No ha comprendido usted el fondo del problema. Ya no es una cuestión de reglas. Ya es una cuestión de fundamentos básicos de democracia. Por eso pueden justificar saltarse las reglas y montar un carajal de campeonato si no tomamos la iniciativa. Hemos de desactivar su amenaza, y es muy fácil.

      Mire, ellos solo tienen un arma intelectual para saltarse las reglas: acusarnos de no darles “voz”, de ser un pueblo al que no se le permite “expresarse”, o lo que es lo mismo: apelar a que no somos demócratas porque no les dejamos votar sobre su futuro como pueblo (y, ojo: tienen el ejemplo escocés para avalarles).

      Solo hay que dejarles votar con la consulta que yo propongo (absolutamente razonable, lógica y justa), y que quede constancia a los cuatro vientos de que no pueden conseguir que la mitad de la población vote a favor de la independencia. Quedan desarmados intelectualmente POR COMPLETO. Ellos exigen una vía democrática y nosotros le damos una… y fracasan. Es el fin del nacionalismo como grano en el culo de España.

      Y no me diga que no van a aceptar ese tipo de referéndum, primero porque no importa que no lo acepten: los españoles somos mayoría, lo incluimos en la Constitución, y punto. Y segundo, porque ya me dirá usted como van a argumentar convincentemente en algún lugar del mundo que son una “nación oprimida” porque les obligamos a que la mitad del censo vote a favor de la independencia en un referéndum de independencia… es de chiste.

      Y sobre lo de que no va a decirle a nadie que he abierto un blog: pues vale. Me gustaría poder decirle que me lo esperaba de usted, pero la verdad es que no es así. Qué le vamos a hacer…

  2. Verá, tengo habilidad, cosas que decir y lo que me falta es tiempo, o prefiero emplearlo en cosas mas productivas. Así que le he puesto un artículo cortito en una entrada desierta para que lo medite. Pero ha resultado usted más sensible que la princesa del guisante y los doce colchones.

    ¿Me puede usted asegurar que NUNCA ha copiado un texto en el blog de alguien, SG, por ejemplo? ¿Me va a decir qué regla no arbitraria aplica usted para “editar” textos? ¿Cuál el el número máximo de palabras que debe tener una cita para que no la edite? ¿O el mínimo para el comentario que la acompañe?

    Siguiendo con el tema de su supuesta censura, no me haga usted reír, por lo menos. Usted entró en el blog de Santiago González con una actitud muy poco conciliadora, para decirlo suavemente. Y no creo que sea otra la causa si es que le vetan. No el contenido ni su postura ideológica. No se puede entrar a una reunión y dirigirse a los asistentes como queridos imbéciles, totalitarios o retorcidos morales. No se puede moralmente. Materialmente se puede, pero con pocas esperanzas de que a uno le den la bienvenida si trata de volver con la misma actitud.

    Sobre el tema, sigue usted sin comprender que los nacionalistas no lo ven como usted y que difícilmente van a aceptar sus reglas más de lo que han aceptado las de una Constitución que escribieron y votaron. ¿No estuvo el señor Roca Junyent, por ejemplo, de padre de la Constitución junto a otros de los demás partidos? Pues ya ve lo que tarda un nacionalista en decir que no a lo que ha dicho que sí.

    Los mismos nacionalistas catalanes que exigen derechos como “pueblo”, niegan a los demás la pluralidad eb¡n sus comunidades o sus idiomas o sentimientos o aplican las reglas con la ley del embudo. Reclaman, por ejemplo, la totalidad de los “Països Catalans” aunque no tengan ni mayoría ni siquiera relevancia en otras comunidades, o exigen la dichosa “Franja” porque hay catalanoparlantes mientras no accederían a que las zonas castellanoparlantes de Cataluña o de la Comunidad Valenciana se separaran.

    Esa decisión de los nacionalistas y de usted de que sean los “pueblos” los que votan o deciden ya es la primera avería en su mercancía, Narmer. Yo he nacido y resido en el País Vasco y no me considero parte de ningún pueblo sino de un conjunto de ciudadanos que deciden democráticamente acerca de sus asuntos comunes. Si los catalanoparlantes, los católicos practicantes o los vegetarianos desean sentirse como identidades políticamente separadas no están facultados para ello. Como no lo están los multimilonarios para tener leyes propias o los testigos de Jehová para impedir que se les apliquen las leyes civiles y no las de la Biblia.

    Un ejemplo de su ingenuidad o adanismo es su frase “Y no me diga que no van a aceptar ese tipo de referéndum, primero porque no importa que no lo acepten: los españoles somos mayoría, lo incluimos en la Constitución, y punto. ”

    Los separatistas catalanes, vascos o de tipo que haya o pueda haber no van a aceptar esa premisa. Usted podría molestarse al menos en conocer las posturas de sus compañeros de juego y no darnos recetas para la gripe cuando se trata de un esguince.

    Por último, lo de hacerle publicidad no es cosa diferente de como se comporta en general: me exige que se la haga y, si no, es que soy un mal vecino. ¿No podría, en cambio, tratar de ganarse la simpatía de los demás en vez de perdonarnos la vida por no ser como usted?

  3. 1. Razonamiento gracioso: cómo conseguir un resultado querido (que no haya secesión) y después fabricar la teoría (50+1) …el orden de los factores altera el producto, amigo; el bien a proteger es la democracia, no uno de los resultados de la votación. Cinismo puro.
    2. No entiendo por qué a todos los abstencionistas siempre se les considera del lado del NO… no votar no implica estar a favor de sólo una de las opciones del referéndum.
    3. Con teorías de las suyas, el siguiente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s